Power BI no es difícil. Lo difícil es abrir Power BI sin haber planificado y después preguntarse por qué explota todo. Esta lista te salva de eso (después no digas que no te lo dije…)
Power BI no es un fin, es un medio. Antes de tocar nada, escribí en una hoja qué pregunta querés que te responda tu dashboard. «Ver las ventas» no es una pregunta. «¿Qué producto me genera más margen por región?» sí lo es. Si no sos el usuario final, reunite con quienes lo van a utilizar y dejá claro el alcance, te va a evitar dolores de cabeza mas adelante.
Buceá en los datos primero, ya sea un excel o una base de datos (por favor no me digas que excel es una base de datos jejejeje). Fijate si hay filas en blanco, columnas sin nombre, fechas con formato raro o categorías mezcladas. Power BI importa todo, incluida la basura.
TIP ANTES DE SEGUIR: Un dato mal tipado en el origen se convierte en un error que vas a perseguir durante horas dentro de Power BI. Limpiá en la fuente, no en la herramienta.
¿Cada fila representa una venta, una línea de pedido o un resumen diario? Esto parece técnico pero es fundamental. Si no lo sabés, tus sumas van a estar mal y no vas a entender por qué. Ojo con querer abarcar demasiado «por las dudas», a mayor cantidad de filas, mayor va a ser el tamaño del modelo semántico.
Hechos: números que sumás/contás (ventas, costos, unidades). Dimensiones: contexto con el que filtrás (fecha, producto, cliente, región). Este concepto es el 80% del modelado en Power BI. Evitá los diagramas «telaraña», donde tenés un montón de tablas relacionadas entre sí, dignas de aparecer en la próxima peli de Spiderman.
Si tus análisis tienen dimensión temporal (y casi siempre la tienen), necesitás una tabla de fechas completa, continua, sin huecos. Sin esto, la inteligencia de tiempo de DAX no funciona bien. La tabla calendario es imprescindible en Power BI, también revisá que tengas desactivada la opción de fechas automáticas (en otro posteo te cuento en detalle por qué).
Dibujá en papel o en un block de notas cuáles son tus tablas y cómo se relacionan. No es necesario usar herramientas complicadas: con un diagrama simple evitás relaciones ambiguas y modelos en estrella mal armados. ¡Qué lindo que es hacer diagramas en papel! Si no te gusta el papel, hay herramientas digitales para hacerlo (desde PowerPoint hasta draw.io).
Antes de cargar los datos, revisá qué columnas y qué filas realmente vas a usar. Traer una tabla entera con 50 columnas cuando necesitás 6 es un error clásico. Más datos no es mejor modelo: es más peso, más lentitud y más chances de confundirte. Filtrá lo mas cerca del origen siempre que puedas.
No es lo mismo un dashboard para el gerente general que uno para el equipo de operaciones. El nivel de detalle, el vocabulario y los KPIs cambian. Definilo antes para no tener que rediseñar todo después.
Antes de crear una sola medida DAX, listá los KPIs que el reporte tiene que mostrar. ¿Ventas totales? ¿Margen bruto? ¿Ticket promedio? Si no sabés qué medir, Power BI te va a dar respuestas a preguntas que nadie hizo.
Hiciste todo lo que había que hacer. Conocés tus datos, tenés claro el modelo, sabés a quién va dirigido y qué querés medir. Ahora sí: abrí Power BI sin culpa y sin miedo. El resto es práctica.
Nos vemos en la próxima!!!
Joaco
