Errores tipicos en BI (y como ahorrarse plata, tiempo y disgustos evitándolos)

 

Compraron una herramienta de BI, contrataron consultores, migraron los datos, armaron un dashboard con veinte pestañas y tres tipos de gráfico de torta… Y al mes, ya nadie lo usa.

Esta historia se repite en empresas de todos los tamaños y sectores, la tecnología funciona, los datos están ahí, pero el proyecto igual fracasa. Y casi nunca es un problema técnico.

Veamos 5 ejemplos tipicos:

 

1 — No hay nadie del negocio que lo haya pedido

El proyecto lo arrancó IT porque «había que modernizarse». Nadie del área comercial, de operaciones o de finanzas lo pidió. Nadie lo espera. Nadie lo va a usar. Sin un usuario real que necesite esa información para tomar decisiones, no hay adopción posible.

TIP: Antes de arrancar, identificá quién hoy toma decisiones a ciegas o con información mala. Reunite con esa persona, entendé su problema y hacela parte del proyecto desde el día uno. Cuando el negocio siente que el dashboard es suyo, lo usa.

2 — Los datos no tienen calidad y nadie le cree al dashboard

Primera semana: el dashboard muestra un número que no coincide con el reporte de Excel del área. El usuario lo marca, lo reporta, y pierde la confianza. Una vez que un dashboard pierde credibilidad, no se recupera. Da igual que el error fuera mínimo.

TIP: Antes de construir cualquier visualización, validá los números clave con los usuarios. Que ellos confirmen que los datos tienen sentido. Es un paso que parece burocrático pero te ahorra semanas de crisis de confianza.

3 — Se reporta lo que pasó, no se ayuda a decidir qué hacer

Un reporte que muestra las ventas del mes pasado es útil. Un reporte que te ayuda a entender por qué bajaron las ventas en una región específica y qué podés hacer al respecto es BI. La diferencia no es técnica, es de diseño analítico. Muchos proyectos se quedan en el primero y se preguntan por qué nadie los valora.

TIP: Por cada métrica que incluyas, preguntate «¿y esto qué acción dispara?». Si no hay una respuesta clara, probablemente esa métrica no debería estar en el dashboard principal.

4 — El alcance fue demasiado ambicioso desde el día uno

«Queremos cubrir toda la empresa: ventas, logística, RRHH, finanzas y operaciones.» Perfecto. Al año tienen cuatro módulos a medias, dos con datos desactualizados y ninguno que realmente funcione bien. La mejor estrategia es exactamente la opuesta: un caso de uso pequeño, bien hecho, con datos confiables. Eso construye credibilidad. Y la credibilidad es lo que después te permite escalar.

TIP: Elegí un solo proceso de negocio para empezar, el que más dolor genere hoy. Hacelo bien, mostrá resultados rápido y usá ese éxito para conseguir el apoyo que necesitás para expandirte.

5 — Nadie gestionó el cambio

Se lanzó el dashboard en una reunión de cinco minutos. No hubo capacitación, no hubo explicación de cómo interpretarlo, no hubo acompañamiento. Los usuarios siguieron usando el Excel de siempre porque era lo que conocían. Implementar BI sin gestión del cambio es como instalar una máquina nueva en una fábrica sin entrenar a los operarios.

TIP: Planeá al menos una sesión de presentación por área usuaria, donde no mostrés el dashboard sino que los usuarios lo usen para responder preguntas reales de su trabajo. Aprenden más en 30 minutos así que en horas de capacitación formal.


Lo curioso de todo esto es que en ningún punto el problema fue la herramienta. Ni Power BI, ni Tableau, ni ninguna otra plataforma es responsable de estos fracasos. Son problemas de estrategia, de gestión y de comunicación.

La pregunta que deberíamos hacernos antes de arrancar cualquier proyecto de BI serio y a largo plazo no es «¿qué herramienta usamos?» sino «¿qué decisión estamos tomando hoy con información mala, y cuánto nos cuesta eso?». Si podés responder esa pregunta, ya tenés el 50% del proyecto resuelto (y es más facil de convencer al/la CFO).

Nos vemos en la próxima!!!

Joaco

 

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